El legislador opinó que, el jefe de Gobierno al negar a Oyarbide la existencia de comunicaciones telefónicas con Palacios demuestra una "manifiesta intención de ocultar información"
El legislador porteño Gonzalo Ruanova señaló ayer que el jefe de Gobierno de la Ciudad, Mauricio Macri, demostró una "manifiesta intención de ocultar información" al negar ante el juez Norberto Oyarbide la existencia de llamados telefónicos con el ex jefe de la Metropolitana Jorge "Fino" Palacios.
La difusión de la existencia de al menos nueve llamadas a teléfonos celulares "no oficiales" entre Macri y Palacios mientras el ex comisario estaba al frente de la Policía Metropolitana, demuestran, para el legislador de Nuevo Encuentro, que Palacios "tenía un gran poder delegado por el jefe de Gobierno".
"Palacios tenía poder para efectuar compras, para armar una estructura e incluso para contratar parte de esa estructura antes de que se creara la Metropolitana en 2008", aseguró Ruanova en declaraciones a Télam.
El diputado que integra la Comisión de Seguridad de la Legislatura afirmó que "al asumir Macri ya pensaba en un modelo de Policía y que estaría al frente Palacios, su hombre de máxima confianza", hoy procesado y detenido por la causa que investiga una asociación ilícita creada para escuchar a ciudadanos.
La declaración de Macri al negar los llamados es, para Ruanova, "poco creíble" y quedó desguarnecida "cuando el ministro (de Seguridad) Guillermo Montenegro declaró en la causa que Palacios no era integrante de su equipo ni hombre de su confianza".
"Palacios era tan confiable para Macri que podía espiar no sólo a diputados, dirigentes opositores, sino hasta a sus propios miembros del Gabinete", manifestó al aludir a escuchas efectuadas al Jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta.
Aprobada la Comisión Investigadora que analizará la responsabilidad de Macri y sus funcionarios en la conformación de una red de espionaje en la Ciudad, Ruanova recomendó a Macri "terminar con la especulación y dejar de lado apetencias electorales".
Asimismo, apeló a la "responsabilidad" de los legisladores oficialistas para que acepten integrar la comisión, hecho que aún debate el PRO.
Por otra parte, el legislador socialista Julián D´Angelo descartó que vaya a presidir la Comisión Investigadora Especial, que analizará la responsabilidad política de Macri en la causa de escuchas, y consideró que ese lugar le corresponde a algunos de los bloques con mayor cantidad de diputados.
"Desde el Partido Socialista, orgánicamente no tenemos la voluntad de presidir la Comisión porque no tiene sentido que esté conducida por un monobloque”, dijo D´Angelo a Télam.
La Comisión Investigadora deberá fijar su titular y reglamento en su primera reunión, que aún no tiene fecha debido a que está supeditada a la decisión que tome el jueves el PRO, acerca de integrar o no el cuerpo.