Complicados

27/08/2008
Nacionales - Juicios que cambiaran el país
alternative
El relato de un teniente coronel complicó aún más a los imputados
Un teniente coronel retirado confirmó hoy ante el Tribunal Oral Federal 5, haber trasladado a una joven secuestrada hasta Mar del Plata y haberla entregado viva al jefe militar de esa ciudad poco antes de que su cadáver le fuera llevado a la familia como "muerta en un enfrentamiento".

La confesión fue realizada por el teniente coronel retirado Roberto Eduardo Berazay en el marco del juicio que se sigue al coronel Alberto Pedro Barda por el homicidio de Analía Magliaro, durante la última dictadura militar. Barda era por aquellos años jefe del Grupo de Artillería de Defensa Antiaérea (GADA 601) de Camet y responsable del terrorismo de estado en la ciudad.

La joven fue secuestrada en La Plata el 19 de mayo de 1976 y trasladada a Buenos Aires donde estuvo legalmente detenida en la seccional 34 de la Policía Federal. El 4 de agosto, Berazay, entonces integrante de la Compañía de Policía Militar 101, la retiró por orden de sus superiores y la llevó a Mar del Plata, donde la entregó al capitán Valentín Rezetti, del GADA 601, a cargo de Barda asegurado que aún conserva el documento original de la entrega.

Previamente al relato del militar, dos hermanos de la víctima relataron que mes y medio más tarde recibieron una comunicación del GADA informándoles que su familiar había sido muerta en un enfrentamiento y que podían retirar el cadáver. El cuerpo de Magliaro Analía tenía en ese momento varios tiros pero además marcas de picana eléctrica, según se acreditó en la autopsia.

Barda, un coronel retirado de 80 años que llegó al juicio con prisión domiciliaria, es juzgado también por el asesinato del abogado neuquino Jorge Candelero durante una sesión de torturas en el centro clandestino de detención denominado La Cueva, ubicada en la antigua sala del radar de la base aérea marplatense. En esta causa se ventilan tanto crímenes de lesa humanidad cometidos en Mar del Plata como en el centro de detención conocido como Mansión Seré, por los cuales están acusados los brigadieres retirados Hipólito Mariani y César Comes, ambos de 82 años de edad.

Los casos de Mariani, Comes y Barda forman parte de la "megacausa" por ilícitos cometidos durante la última dictadura militar en jurisdicción del Cuerpo I del Ejército, sumario que instruye el juez federal Daniel Rafecas.

El sumario por los hechos registrados en el Cuerpo I del Ejército, como la causa por delitos en la órbita de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) se reabrieron en septiembre de 2003, horas después que el Congreso Nacional anulara las leyes de  Obediencia Debida y Punto Final.

El juicio oral y público se realiza en la Sala de Audiencias ubicada en el subsuelo de Comodoro Py 2002, de esta capital, donde la audiencia se retomará el próximo martes.