Evoluciones

12/08/2010
Nacionales - Salud
alternative
Se presentó una nueva tecnología que podría reducir en los pacientes con problemas cardíacos severos la colocación de stents y la realización de bypass en el corazón

Una nueva herramienta para la medición y diagnóstico del estado de las arterias coronarias podría reducir en los pacientes con problemas cardíacos severos, la colocación de stents y la realización de bypass en el corazón.

 

El XVI Congreso de la Sociedad Latinoamericana de Cardiología Intervencionista (SOLACI) que delibera en la Ciudad de Buenos Aires, presentó una nueva tecnología denominada "Guía de Flujo Coronario", que brinda un diagnóstico más completo de la lesión y abre la alternativa de poder evaluar la realización de un tratamiento con medicación que evite la cirugía cardiovascular.

 

La decisión de colocar un stent o indicar un bypass en la mayoría de los pacientes que sufren una enfermedad coronaria, está basada en los síntomas como falta de aire y desmayos, en el resultado de algún estudio no invasivo como la cámara gama y en el cateterismo, que es uno de los métodos más completos de diagnóstico.

 

El cateterismo muestra el grado de estrechamiento de la arteria coronaria, comparando la luz que es capaz de recibir el vaso en el sitio afectado donde no hay un correcto flujo de la sangre, con el segmento que se considera sano.

 

Pero de acuerdo a lo explicado por Oscar Mendiz, presidente del congreso latinoamericano de la SOLACI, "ese tipo de medición no tiene en cuenta las arterias colaterales, que son ramas pequeñas que pueden suplir el flujo de sangre del sitio afectado", mediante el suministro de una medicación cardiovascular.

 

"Es decir que se observa la anatomía, sin considerar la función", puntualizó el especialista.

 

Los estudios que fueron analizados en el congreso, demostraron que utilizando el complemento de un alambre guía de flujo -que es un cable muy fino de 0.014 pulgadas de espesor- se puede medir en un análisis y siguiendo varias directivas, la diferencia de presión de la sangre en el sitio afectado y sus alrededores.

 

Mendiz destacó que "en los pacientes en los cuales se utilizó ese dispositivo se observó a los dos años de la aplicación de un nuevo tratamiento, de acuerdo al diagnóstico que tiene en cuenta la función cardíaca, que hubo menos complicaciones, a pesar de que se les había implantado menos stents o realizado menos bypass, que a los pacientes que se habían tratado con la vía convencional".

 

La reducción de números de stents implantados, según el informe del congreso médico, se debió a que algunas lesiones que parecían severas en el cateterismo no lo eran funcionalmente y por ende, no requirieron de una cirugía sino sólo de medicación.

 

Muchos especialistas cuando ven la afección de tres vasos coronarios en el resultado del cateterismo, piensan rápidamente en la cirugía y quizás en algunos de esos casos, con esta nueva alternativa de diagnóstico no sería necesaria.

 

Mendiz destacó que "por eso, esta tecnología de la Guía de Flujo Coronario, que recién se está introduciendo en la Argentina y que complementa al cateterismo y a la ecografía intracoronaria, va a transformarse rápidamente en un aliado muy importante del cardiólogo para seleccionar mejor los pacientes, las lesiones que merecen tratarse y cuales pueden esperar y continuar con el tratamiento médico”.

 

Para conservar la buena salud en forma permanente, es estado de ánimo debe ser tomado muy en cuenta. Pero si además la ciencia y la medicina avanzan para mejorar la calidad de vida evitando tratamientos desgastantes, el estado de ánimo sería un excelente complemento.