Bis

26/08/2008
Nacionales - Juicios que cambiarán el país
alternative
Solicitaron perpetua y prisión común para los ex represores en Tucumán
Al igual de lo que sucedió en Córdoba, la fiscalía pidió hoy prisión perpetua y detención en cárcel común para los ex represores Antonio Bussi y Luciano Benjamín Menéndez, en tanto que los defensores de ambos pidieron su absolución.

El fiscal federal Alfredo Terraf pidió que Bussi y Menéndez sean condenados a prisión perpetua por haber formado parte de una tiranía que se dedicó a aniquilar a quienes pensaban diferente y aseveró que "la Argentina padeció una tiranía, que implementó un plan organizado de terror, que tenía por objetivo eliminar al que pensaba distinto de quienes ejercían el poder. Bastaba con la simple disidencia de pensamiento, no de acción, para ser víctima del terrorismo genocida".

Al formular su alegato en el juicio por la desaparición del ex senador justicialista Guillermo Vargas Aignasse, en 1976, el fiscal pidió que los militares cumplan la pena en la cárcel de Villa Urquiza.  Lo que le pasó a Vargas Aignasse, en la madrugada del 24 de marzo de 1976, “no fue un hecho aislado ni algo que sucedió por casualidad, sino que fue consecuencia de un plan tenebrosamente planificado, que tenía por fin el aniquilamiento del pensamiento e instaurar una tiranía para todos los tiempos", recalcó el fiscal.

Además Terraf refutó la tesis sostenida por Bussi y Menéndez de que en la Argentina, durante los '70, hubo una guerra, ya que nunca fue declarado ni durante la dictadura ni durante el gobierno de Estela Martínez de Perón y  que nadie puede liberar la Patria asesinando a sus compatriotas. En este sentido agregó  ¿De qué guerra me hablan?, ¿Qué ejército tenía Vargas Aignasse en su casa, donde sólo había pañales y chupetes de sus cuatro hijos? Si hubo una guerra, ¿dónde están los cuerpos de Angel Gerardo Pisarello, de José Chebaia o del docente Francisco Isauro Martínez?, todos desaparecidos".

Durante su alegato de casi tres horas y tras haber subrayado que "en Tucumán no volaba ni un pájaro sin que lo supieran Bussi y Menéndez", el fiscal retrucó la tesis, sostenida por Bussi, de que la Junta de Comandantes libró una orden precisa de las personas que debían ser detenidas -por ser opositoras- tras el golpe de Estado.

"Es posible pensar que (Jorge) Videla, (Emilio) Massera y (Orlando) Agosti confeccionaban la lista de los que debían desaparecer en Resistencia, en Tucumán o en Tierra del Fuego? A eso lo decidían en cada lugar. Es de sentido común y, además, lo confirmó Eduardo Cattáneo, que era el segundo de Bussi en el Comando de la V Brigada de Infantería", destacó Terraf.

En tanto, la defensa de  Bussi solicitó  que el represor sea absuelto por la desaparición del ex senador  y, en forma subsidiaria, requirió que, en caso de ser condenado, la pena la cumpla por medio del régimen de detención domiciliaria. Amalina Assaf, que representa a Bussi, fue la primera de las defensoras en efectuar su alegato, ocasión en la que mantuvo la tesis de que la vinculación del Ejército con Vargas Aignasse terminó el 5 de abril, cuando este era trasladado a su domicilio, desde la cárcel de Villa Urquiza, supuestamente para ser liberado recalcando que "todos los pasos del senador, desde el 24 de marzo hasta el 5 de abril de 1976, tanto en la Policía como en el penal, están debidamente asentados y registrados; incluidas las firmas de él y de Pedro Rubio, cuando toman conocimiento de que el 5 de abril, a las 20, iban a ser puestos en libertad".

A su vez, el abogado Horacio Guerineau, defensor de Luciano Benjamín Menéndez, solicitó la absolución de culpa y cargo de su defendido y en caso de ser considerado culpable, se le respete el derecho a cumplir arresto domiciliario ya que de lo contrario "se estaría afectando el derecho a la salud" de Menéndez, quien tiene 82 años.

Durante su alegato, Guerineau insistió en que su defendido participó de una guerra y que no es responsable de la desaparición de Vargas Aignasse y señaló que "si bien las opiniones están divididas, mucha gente quiere que esta historia termine, no quiere más".

El abogado defensor de Menéndez, sostuvo que "en Tucumán, la mayoría ignoraba todo lo que estaba sucediendo y son pocos los que pudieron advertir que se estaba en una guerra generalizada