Muere otro represor

10/08/2010
Nacionales - Juicios que Cambiarán el País
alternative
Se trata del ex policía Rovira, quien sufrió un aneurisma mientras cumplía prisión preventiva procesado por delitos de lesa humanidad cometidos por la Triple y era el único acusado vivo en la causa. La causa seguirá abierta

El ex policía federal Miguel Angel Rovira, último detenido en la causa por los crímenes de la Triple A, falleció en su domicilio, donde cumplía prisión domiciliaria, informaron ayer fuentes judiciales.

Sin embargo, la investigación judicial iniciada en 1975 y reactivada en los últimos años por centenares de delitos cometidos durante la presidencia de Isabel Martinez de Perón, "no se cerrará” porque aún hay medidas que tomar, añadieron las fuentes.

En la causa, que tiene unos 60 cuerpos, se dio por probado que Rovira había sido mano derecha y custodio del ideólogo del grupo paramilitar, el fallecido ex ministro de Bienestar Social de Isabel, José López Rega.

Rovira fue aprehendido el 12 de enero del 2007 por orden del juez Norberto Oyarbide, quien lo procesó por asesinatos, secuestros y torturas cometidas por la organización de ultraderecha hace casi treinta y cinco años.

Hasta que se reabrió la causa, y poco antes de ordenarse su captura, Rovira había trabajado como custodio para la empresa de subterráneos Metrovías.

Tenía más de 70 años y cumplía prisión domiciliaria en su casa de la calle Pasco al 1000, en el barrio porteño de San Cristóbal, donde falleció de un aneurisma el pasado 23 de julio, aunque recién se informó de su deceso ayer.

Anteriormente habían fallecido los otros tres imputados presos en la causa, los ex policías y custodios del "Brujo” López Rega, Eduardo Almirón y Juan Morales, y el periodista Felipe Romeo, que dirigió la revista "El Caudillo”, desde la cual se preconizaba que "el mejor enemigo es el enemigo muerto.

La ex presidente María Estela Martínez también está imputada en la causa, pero su extradición fue denegada hace más de dos años por la justicia de España, país donde reside desde hace tres décadas.

"El juez debe citar aún a numerosos investigados en la causa, aunque no estén imputados, entre ellos el ex periodista Jorge Conti y a Julio Yessi, por citar solo dos casos”, dijo a Télam una fuente de un organismo de derechos humanos parte de la causa.

Conti fue jefe de prensa del Ministerio de Bienestar Social con López Rega y llegó a ser su yerno, mientras que Yessi era jefe del sector de la Juventud Peronista afín a López Rega.

Los crímenes de la Triple A, entre ellos los de de Rodolfo Ortega Peña, Alfredo Curuchet, Julio Troxler, Silvio Frondizi, Luis Mendiburu, Carlos Laham, Pedro Barraza y el hijo bebé de Raúl Laguzzi, han sido declarados como de lesa humanidad y, por ende, son imprescriptibles.

El pasado 14 de junio, la Cámara Federal porteña había declarado nula una tercera prórroga en la prisión preventiva de Rovira y había instado a Oyarbide a apurar los tiempos de la causa para llevarlo a juicio oral.

Los camaristas Jorge Ballestero y Eduardo Freiler lo criticaron por la "inexplicable pasividad" en la causa, que investiga doce crímenes ocurridos en los dos años previos al golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 y adjudicados a la Alianza Anticomunista Argentina, conocida como la Triple A.

La Triple A llevó a cabo múltiples atentados, incluyendo algunos contra figuras gubernamentales, judiciales y policiales y dirigentes políticos.

La Comisión Nacional sobre Desaparición de Personas (CONADEP) comprobó la intervención de la Triple A en 19 homicidios en 1973, 50 en 1974 y 359 en 1975; se sospecha además de su participación en centenares de otros.

Además, de las amenazas de muerte que llevaron al exilio a muchas personas, incluyendo a científicos como Manuel Sadosky; psicoanalistas como Marie Langer; artistas como Héctor Alterio, Mercedes Sosa, Pino Solanas, Norman Briski, Inda Ledesma, Armando Tejada Gómez, David Stivel, Luis Brandoni, Horacio Guarany y Nacha Guevara y a políticos como José Ber Gelbard.

De acuerdo a las investigaciones, sólo entre los meses de julio y septiembre de 1974, la Triple A habría realizado 220 atentados, de los que resultarían 60 víctimas mortales y 44 heridas de gravedad, además de 20 secuestros.

En el año 2006 el juez Norberto Oyarbide calificó a los atentados de la Triple A como crímenes de lesa humanidad.