Ráfagas de Horror

10/08/2010
Provinciales - Juicios que cambiarán el país
alternative
Asbert fue testigo del crimen de Bauducco y de cómo lesionaron a Balustra. Baltazar Garzón fue increpado por familiares de represores y se desató un caos fuera de la sala de tribunales. Alfredo Aprea agredió al periodista Aldo Blanco
Enrique Asbert, ex preso político, abogado y actual legislador provincial vinculó a Primatesta con la dictadura militar y describió como asesinaron a Raúl Augusto Bauducco y como dejaron hemipléjico a Pablo Balustra en la cárcel San Martín durante una nueva audiencia del juicio oral contra Jorge Rafael Videla, Luciano Benjamín Menéndez y otros 29 represores.

Ante la presencia en la sala del ex juez Baltazar Garzón y el Secretario de Derechos Humanos de la Nación Eduardo Duhalde, Asbert describió a un militar de alto rango con casco y uniforme de fajina quien golpeó a Balustra en la cabeza con un bastón negro “con algún tipo de flexibilidad” y lo dejó hemipléjico. Se trataría del Cabo Perez.

Recordó que el sonido de este golpe fue como un “chasquido” y que luego Balustra cayó desmadrado, totalmente desarticulado quedando boca arriba tendido en el piso del pasillo y sus compañeros debieron arrastrarlo para ingresarlo a la celda.

Asbert relató además que Carlos Farías, un Alférez de Gendarmería, se descuidó y mientras estaba tirado en el piso desnudo en un descuido pudo ver lo que sucedía con Bauducco. Su visión era rasante al piso por lo que pudo ver los movimientos y sentir los gritos antes del asesinato.

Asbert escuchó “levántate, levántate”, y la respuesta “no puedo señor”; luego “un disparo que sonó a bomba atómica dentro de cada uno de nosotros”, recordó y agregó que este diálogo terminó con el Cabo Pérez diciendo que se le había escapado un tiro mientras un oficial le decía que todo había sucedido porque Balustra había intentado arrebatarle el arma.

La Paloma que evitó una matanza

En una ocasión Asbert intentó mandarle un mensaje al cardenal Primatesta a través de un conocido de la enfermería de la cárcel para intentar evitar evitar un fraguado intento de fuga masivo donde Menendez pretendía asesinar a muchos presos políticos.

"La paloma" era un sistema de comunicación que tenían los presos que consistía en un hilo  con papeles en la punta envuelto en plástico para impermiabilizarlo al que llamaban "el caramelo" que se transmitia entre los pabellones superiores e inferiores. Una madrugada bajó uno de estos "caramelos" dirigido a Asbert donde la avisaron que los militares estaban planeando el falso intento de fuga.

Los militares habían copado una casa frente a la carcel donde excavaron un pozo para simular el final de un supuesto tunel, mientras en las celdas las guardias entraban  durante las requisas y golpeaban el piso simulando la búsqueda del ingreso del supuesto túnes.

Por esto, Asbert, Vaca Narvaja y otro preso decidieron enviar un mensaje fuera de la cárcel para intentar frenar este plan de Menendez. Luego de estudiar los sintomas de  un ataque de apendicitis, Asbert simuló la enfermedad y fué trasladado al hospital militar  donde sabía trabajaba un médico amigo de su padre.

Al cabo de estar internado cuatro dias finalmente da con el médico amigo de su padre y en un descuido del guardia que lo custodiaba se saca "el caramelo" de la boca , se lo mete en el bolsillo del médico y le dice "esto es para mi padre".

El mensaje llegó a su familia y esta se dirigió a Primatesta para que interviniera pero el Cardenal les dijo que no podían hacer nada. A los pocos días de esto Asbert recordó que llegó a la Cárcel de San Martín un nuevo capellán, de apellido MacKinon que al ingresar al penal les dijo a los presos “vengo aquí por pedido del general Menéndez y por sugerencia de Primatesta para brindarles asistencia espiritual”. El mensaje había llegado y el fraguado intento de fuga que planeaba Menendez nunca sucedió.

Enrique Asbert, ex preso político, abogado y actual legislador provincial, fue detenido en Agosto de 1975, lo llavaron al D2 donde permaneció 6 o 7 días sufriendo distintos tipos de torturas. Aquí recordó la voz de una mujer que dijo en voz alta "este no coje más", en referencia al estado que le habían dejado sus genitales después de aplicarle la picana eléctrica. Después fue trasladado a la UP1.

Disturbios en el Juicio

Familiares de represores increparon al Secretario de Derechos Humanos de la Nación Eduardo Duhalde y al ex juez Baltazar Garzón gritándole “vivan los cristianos” y “vaya por los terrorsitas de la ETA” cuando se retiraban de la sala de audiencias de Tribunal Oral Federal 1 para brindar una conferencia de prensa antes de viajar hacia Buenos Aires.

 

Liliana Raffo esposa del mayor Fernández Cutielo, al estilo Cecilia Pando, montó una escena en la que a los gritos increpó a los familiares de las víctimas del terrorismo de estado y militantes de las organizaciones de Derechos Humanos a quienes tildó de “asesinos”.

 

Mientras hablaba con los medios de prensa y mediaba insultos con los familiares, Alberto Aprea quien habría sido el secretario político de Menéndez durante la dictadura militar increpó y golpeó al periodista Aldo Blanco de Radio Nacional porque no quería que le sacaran fotografías.

Baltazar Garzón con organismos de DDHH

El día arrancó con la presencia del suspendido juez español Baltazar Garzón. Llegó acompañado del secretario de DDHH de la Nación, Eduardo Luis Duhalde. Antes del inició Garzón mantuvo un encuentro privado con los organismos de DDHH locales que le agradecieron la presencia y le entregaron un documento de respaldo.

Cuando ingresó a la sala de audiencias todos los imputados se retiraron en lo que constituyó la primera acción coordinada que llevan adelante los represores en lo que va del juicio.

Cuestas Garzón Ofendido

El abogado de Menéndez mandó un mensaje claro por la presencia del ex juez español. Al comenzar la audiencia pidió la palabra y dijo “sobre preguntas que me han realizado  por el parentesco que pueda tener con un personaje de mi mismo apellido que estaría en la sala, quiero dejar constancia que no tengo nada que ver”.