Mozé por Mozé
Martín Moze, relató como fue su vida luego de la desaparición de su padre, Miguel Ángel “el Chicato” quien fue asesinado durante un traslado de la cárcel Sa Martín en un fraguado intento de fuga realizado por policías de la Dirección de Informaciones de la Policía de Córdoba (D2) que además terminó con la vida de Diana Beatriz Fidelman, Luis Ricardo Verón, Ricardo Alberto Yung, Eduardo Hernández y José Alberto Svagusa.
“Una historia que no me fue contada producto de las secuelas del terrorismo de estado” dijo Martín.
Además relató que cuando era un bebé su madre lo llevó a visitar a su padre y que este le puso una tarjeta de navidad "en mis pañales con caca para que no se la sacaran en la requisa de la prisión".
Esta tarjeta apareció hace cuatro años porque aquel día cuando volvieron de la prisión su madre llegó a su casa y la guardó en un libro “donde quedó olvidada producto de los silencios y el dolor”.
“Para mi fue una emoción muy grande, enterarme que en un lugar de tanto terror una pizca de amor se haya podido escapar en un pañal lleno de caca” dijo Martín.
Cuando tuvieron que realizar el juicio filiatorio, Martín le pidió a su madre algo de su padre para poder aportarlo como prueba. En un primer momento no lo recordó pero luego se puso a buscar esta tarjeta sin mucha suerte. Al irse a dormir esa noche soñó el nombre del libro, el capítulo y la página donde se encontraba este mensaje.
Entre otras cosas la tarjeta decía "luchamnos por un país mejor" y firmaba con "te quiere mucho, tu padre".
Además relató que su madre intentó en varias oportunidades comunicarse con Monseñor Primatesta para que interviniera en el caso de su padre quien había sido seminarista, pero qno la atendió nunca, por lo que su abuela recordaba siempre la complicidad de la cúpula de la Iglesia cordobesa con la dictadura militar.
“Mi papá fue un seminarista en Jesús María y luego en Córdoba y después por militar en el partido peronista abandonó la iglesia o la iglesia lo abandonó a él por esta condición política” sentenció.
Durante muchos años Martín estuvo ajeno a su historia, a los siete años un día en el colegio comenzaron a hacer una tarjeta para el día del padre y se preguntó a quien debía hacerle una, pero no encontraba respuestas en su madre que guardaba silencio por el miedo que le pudiera suceder algo.
“Cuando mi mamá empezaba animarse a contarme algo venia un indulto y volvia el silencio por el miedo a que volviera ocurrir lo mismo” dijo.
También Martín sostuvo que su padre creía en la liberación nacional y se preguntó si por eso lo tenían que secuestrar, torturar y asesinar. Aunque era muy pequeño recordó los allanamientos en su casa y las secuelas que le dejó a él y a su familia el terrorismo de estado.
“Vengo a buscar justicia, ni venganza ni odio, mi madre, las abuelas de plaza de mayo, los ex presos me enseñaron lo que es el amor, y aunque sigo atravesado por el dolor continuo la lucha por la búsqueda de verdad y justicia", expresó.
El Fuck You del Gato Gómez
Cuando Martín estaba declarando y el Gato Gómez se paró para retirarse dijo “mi padre se banco todo no como otros que no se bancan memoria vedad y justicia” y el gato mientras se retiraba de la sala elevó el dedo mayor de su mano y le hizo la seña de “Fuck You”.
Inmediatamente la abogada querellante María Elba Martínez le pidió al presidente del Tribunal Oral Federal 1 el mismo respeto que se le tienen a los imputados para los testigos.
“Estas cosas son las que no se bancan, un día en la entrada de tribunales mientras daba una nota me insulto la hija de uno de los imputados y esto demuestra como fueron criados con odio, y ese es el orgullo que tengo yo hoy acá porque yo fui criado en el amor, y aunque fuimos atravesados por el dolor pudimos transformarlos en tres pilares, memoria, verdad y justicia” finalizó.