Cuestionan el perfil de los jefes de la Metropolitana

04/08/2010
Nacionales - Seguridad Metropolitana
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La Defensoría del Pueblo porteña denunció que el 80% de los altos cargos está ocupado por agentes que pertenecieron a la Federal en los 70 y criticó la ausencia de un protocolo de incorporación del personal

La Defensoría del Pueblo porteña cuestionó ayer la ausencia de "un parámetro claro” en la selección del personal de la Policía Metropolitana y denunció que "el 80 por ciento de los altos cargos” está ocupado por agentes que pertenecieron a la Federal en los 70, lo que, estimó, no condice "la experiencia en años de dictadura y violaciones a los derechos humanos” con el perfil para la fuerza anunciado desde su creación.

"La Policía Metropolitana nació con una norma acorde con las recomendaciones internacionales en la materia. Sin embargo, del análisis del perfil de los incorporados a los cargos jerárquicos esa impronta se ve desdibujada o directamente no se ve”, sostiene un informe difundido por la Defensoría.

El texto, elevado a la Legislatura por la defensora Alicia Pierini, forma parte de las conclusiones arribadas por la Comisión de Evaluación de la Incorporación de Personal proveniente de otras fuerzas de Seguridad a la Policía Metropolitana.

Este cuerpo está integrado por la totalidad de los legisladores de las comisiones de Seguridad y de Derechos Humanos, más la defensora, quien fue la que presentó el primer pre-informe evaluador, al que se sumarán en los próximos días los elaborados por los diputados del PRO y del arco opositor.

En su escrito, la Defensoría describe las primeras observaciones realizadas tras la revisión, que comenzó en marzo pasado, de unos 52 legajos que corresponden a los cargos altos de la Policía Metropolitana: Superintendentes, Comisionados Generales, Mayores y simples.

"Aunque no se conoce cómo fue realizado, el resultado de las incorporaciones cuyos legajos fueron relevados evidencia que no ha existido un parámetro claro a la hora de seleccionar el personal. Los legajos contienen información muy dispar; y en los casos de ausencia de información relevante no hay ninguna constancia de que se le haya solicitado completar la información al ingresante, advierte.

También remarca que "se observó la ausencia de un protocolo de incorporación del personal policial prediseñado para establecer los perfiles buscados para ocupar mandos altos y agrega que "no se evidenciaron los criterios y parámetros de selección del personal con experiencia en otras fuerzas de seguridad.

En lo referente al perfil de los jefes incorporados, destaca que "el 83 por ciento de los cargos altos de la Policía Metropolitana provienen de la Federal” y de ese grupo "incluidos los cuatro Superintendentes, casi el 80 por ciento hizo sus primeros años en la fuerza en los años 70 y mayoritariamente en comisarías de la Ciudad.

"Este antecedente es un dato no menor: por una parte, puede ser razonable incorporar a personal con experiencia previa tanto en seguridad como en mando, pero por otro es necesario asumir que dicha experiencia -realizada en años de dictadura y violaciones a los derechos- no se condice, en principio, con el perfil de policía que la ciudadanía, la Legislatura e incluso los funcionarios del Gobierno han diseñado”-, añade.

En ese contexto, admite que "pueden ser buenos policías los que ingresaron pero sus experiencias, sus prácticas, y su concepción sobre la seguridad, requieren de una sostenida transformación, y de una férrea conducción política, que no se evidenció hasta ahora, puesto que ni siquiera se les ha exigido para ingresar completar la totalidad de requisitos que manda la ley.

Por ello, concluye que "los legajos aparecen incompletos, algunos con diez o más años sin constancia de actividad alguna y casi todos sin constancia de cumplimiento de los requisitos.

Ante esto, la Defensoría instó al Ejecutivo a "agotar todas las instancias para conseguir la información completa de cada uno de los ingresantes.