El Gobierno transfiere $6 millones a La Rioja

04/08/2010
Nacionales - Obras Públicas
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Así se acordó a través de un convenio firmado por Alak y Beder Herrera, para la ampliación del complejo penitenciario de la provincia

El ministro de Justicia, Julio Alak, firmó ayer un convenio con el gobernador de La Rioja, Luis Beder Herrera, para que el Estado nacional transfiera seis millones de pesos para ejecutar la obra de ampliación del complejo penitenciario de la provincia, informaron fuentes de esa cartera.

"Este acuerdo, celebrado en el marco de la Semana de los Derechos Humanos del Bicentenario, ratifica la firme decisión de impulsar políticas de gobierno que contribuyen al cumplimiento de estándares internacionales de derechos humanos en materia carcelaria”, dijo Alak tras la firma del acuerdo, llevado a cabo luego del acto que encabezó ayer la presidenta Cristina Fernández en La Rioja.

La obra de ampliación del complejo penitenciario de La Rioja contempla, en una primera etapa, la construcción de un módulo compuesto por dos pabellones de diez celdas dobles cada uno, como parte de un proyecto global que aumentará en 120 plazas la capacidad de alojamiento.

El emprendimiento sumará 652 metros cuadrados a la superficie cubierta y 251 metros cuadrados a la superficie libre del actual complejo, y además se reconstruirá el cerco perimetral, garitas y portones de acceso del mismo.

Cada uno de los dos módulos tendrá, además de la celaduría, un baño para el personal, un sector de duchas y un patio de recreación.

A la firma del convenio asistieron también el ministro de Educación, Alberto Sileoni; los secretarios de Derechos Humanos y de Cultura, Eduardo Luis Duhalde y Jorge Coscia, respectivamente; las titulares de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini y Estela de Carlotto; y el presidente del Centro de Estudios Legales y Sociales, Horacio Verbitsky.

El acto de la firma del convenio formó parte de las actividades organizadas por la provincia para conmemorar la Semana de los Derechos Humanos del Bicentenario.

El eje central fue un homenaje a monseñor Enrique Angelelli, obispo de La Rioja asesinado el 4 de agosto de 1976 por la dictadura militar.

Al respecto, el ministro de Justicia dijo que "la memoria mantiene vivas a las víctimas y no permite que los genocidas construyan un relato que los reivindique.

Destacó, en ese sentido, "el camino de búsqueda de justicia retomado en 2003 por la Argentina.

"El obispo Enrique Angelelli fue un luchador incansable y ejemplar, emblema del compromiso de un grupo de religiosos que hicieron de la prédica cristiana una praxis valiente, rebelde y comprometida a favor de los trabajadores y los humildes”.

"El sacrificio de Angelelli en defensa de la causa nacional y popular no fue en vano -dijo Alak- porque nos inspira en la construcción de una sociedad más justa y más solidaria.

"Los mártires mueren dos veces si los olvidamos", advirtió el ministro, y, por eso, destacó "el proceso de reconstrucción de la memoria y de búsqueda de justicia que retomó la Argentina en el año 2003.

Alak sostuvo que "la memoria y la justicia mantienen vivas a las víctimas, las defiende de las injurias de sus verdugos y no permite que los genocidas” y sus cómplices, y los herederos de sus cómplices, que siguen mintiendo desde las tribunas clásicas de la oligarquía “construyan un relato que los reivindique y los legitime como profetas del presente y aspirantes a protagonistas de algún futuro.

En ese sentido, el ministro precisó que "la reapertura de los juicios contra los responsables de la represión ilegal, que fue posible a partir de la derogación de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida a instancias de la voluntad política del ex presidente Kirchner, permitió retomar un camino que nos ha convertido en un modelo reconocido en los más importantes foros internacionales de Derechos Humanos.