El asesinato de Bartolli
“Durante este periodo una mañana que estábamos sentados en el banco de cemento nos corren hacia un lugar como un patio y a los minutos se escuchan disparos en donde había un muchcho llamado Bartolli que estaba muy golpeado” relató Juez y agregó que antes de esto escucharon gritos de los policías que decían ¡se escapan, se escapan!. Después los policías ordenaron a otros presos limpiar la sangre que había quedado.
Tiempo más tarde estando en Sierra Chica le llevaron un pedazo del diario de Clarín de 1976 para higienizase en el que pudo leer coincidentemente la gente que había muerto en un supuesto intento de fuga en la D2 donde se enteró que junto a Ballustra habían matado, Irazusta y Chiabarini.
Juez fue detenido y trasladado a la D2 donde fue torturado y pudo identificar a Carlos “el tucán” Yanicelli, Calixto Luis “el Chato” Flores y describió a Miguel Ángel “el gato” Gómez como su torturador en la dependencia del pasaje Santa Catalina.
Tras ser torturado le retiraron las vendas para firmar sus papeles de salida de la D2 pudo ver a quien le decían “el Tucán” y años más tarde, ya en democracia, pudo ver a esta misma persona en una conferencia de prensa en los medios de comunicación donde lo presentaban como el comisario Yanicelli.
“Era la misma persona, alta que andaba de uniforme verde como los militares, con jopo y una prominente nariz”.
Cuando lo detuvieron en su casa, Calixto Flores quien se identificó como “Chato” le dijo “de esta no salís” y “esta vez perdiste” antes de trasladarlo a la D2 donde lo torturaron acusándolo de “tener las bombas” y le decían “canta, canta lo que sabes” mientras le pasaban una picana eléctrica por los testículos.
Luego lo dejaban durante largas horas en una especie de patio y después continuaba el interrogatorio realizado por una persona a quien describió como de voz gruesa y con un perfume muy particular, características principales del principal torturados de la D2 Miguel Ángel “el gato” Gómez.
Roberto Daniel Juez fue detenido el 6 de Agosto de 1975 y trasladado inmediatamente a la D2, luego a la cárcel de San Martín donde permaneció siete meses y después fue nuevamente enviado a la dependencia policial del pasaje de Santa Catalina donde una vez más fue torturado para que “dijera lo que le había quedado en el tintero”.
El 30 de Septiembre de 1976 fue trasladado a Sierra Chica donde permaneció un tiempo hasta que fué llevado a Rawson donde obtuvo su libertad condicional.
“Gracias a Dios me llevan a Sierra Chica era como ir al cielo. La única opción que teníamos era sobrevivir donde nuestra vida no valía nada” dijo Juez refiriéndose a las condiciones de detención que tenían los presos en la cárcel de San Martín.