A 36 años

21/08/2008
Nacionales - Masacre de Trelew
alternative
Por primera vez, el aniversario de este asesinato encontrará a parte de los responsables tras las rejas
La "Masacre de Trelew", en la que fueron asesinados 16 militantes de izquierda en la Base Naval Almirante Zar, cumple 36 años.  A diferencia de otros aniversarios en los que la causa se encontraba paralizada, en esta oportunidad el 22 de agosto transcurrirá con cinco detenidos con prisión domiciliaria, uno con prisión efectiva y un prófugo que se encuentra en los Estados Unidos con trámite de extradición, además de un desprocesado por "inimputable".

El expediente, caratulado inicialmente como "NN-denuncia", tomó impulso tras ser renombrado por el juez federal Hugo Sastre como "Luis Emilio Sosa, Roberto Guillermo Bravo y otros por privación ilegítima de la libertad, torturas (19 hechos), homicidio doblemente agravado (16 hechos) y tres tentativas de homicidio". Este cambio de carátula implicó el pedido de captura de los ex marinos, que comenzaron a hacerse efectivas en febrero último con las detenciones del capitán (R) Rubén Norberto Paccagnini (83 años), jefe de la base de entonces; Emilio Jorge del Real (71 años) y Luis Emilio Sosa (71), estos últimos sindicados como los autores de los disparos.

Pocos días después se entregó el ex cabo Carlos Amadeo Marandino, quien  viajó desde Estados Unidos y formuló ante el juez Sastre el más incriminador testimonio para sus ex camaradas de armas, ya que reconoció que la masacre no fue por un intento de fuga, como lo había afirmado la siempre hipócrita versión oficial de la Armada.

Marandino es en la actualidad el único imputado que permanece con prisión efectiva en la alcaidía policial de Trelew, ya que los restantes procesados que estaban alojados en la cárcel de Marcos Paz lograron la detención domiciliaria en mérito a la avanzada edad y a que se encuentran enfermos. También obtuvo la prisión domiciliaria el contralmirante (R) Horacio Mayorga (83), quien fue procesado en su condición de jefe de la aviación naval de entonces, con sede en Puerto Belgrano y jurisdicción sobre la base Almirante Zar de Trelew.

La detención de Mayorga fue el resultado de la denuncia como querellante del Secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Luis Duhalde, quien desde un principio de la investigación pidió que se le ascendieran las responsabilidades institucionales de entonces.

En igual sentido, se procesó también al general retirado Eduardo Ignacio Betti (85), por haber sido jefe del operativo, ya que a él le respondían todas las fuerzas militares acantonadas en el sur en esa época, aunque con el transcurso de las actuaciones fue declarado "inimputable" por su estado de salud.El otro procesado es el teniente de navío (R) Jorge Enrique Bautista, encomendado por las autoridades de entonces para que confeccionara un sumario, aunque no quedaron constancias de lo actuado. Bautista permanece procesado con prisión domiciliaria acusado de encubrimiento, aunque su situación podría variar en los próximos días pues hay recursos presentados por su defensa para el sobreseimiento definitivo.

El secretario penal Mariano Miquelarena informó que la causa técnicamente está en condiciones de ser elevada a juicio, solo hay que reformular la situación de Paccagnini que apeló ante la Cámara y debe ser citado nuevamente a declarar. Además, recordó que falta detener al ex teniente Roberto Guillermo Bravo, quien reside en los Estados Unidos, para lo cual se está haciendo la traducción de la causa al inglés a fin de solicitar la extradición.

Lo que sucedió en la Masacre

La "Masacre de Trelew" ocurrió durante la dictadura de Alejandro Agustín Lanusse, luego de un intento de fuga del Penal de Rawson de 25 militantes de izquierda, que sólo lograron concretar seis de ellos. Los restantes 19 se entregaron a la justicia en el aeropuerto de Trelew y fueron trasladados a la base naval donde una semana más tarde fueron asesinados 16 de ellos.

En esta masacre murieron los militantes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), Carlos Alberto Astudillo, Alfredo Elías Kohon y María Angélica Sabelli. También fueron asesinados los militantes del Ejército Revolucionario del Pueblo Rubén Pedro Bonet, Eduardo Adolfo Capello, Mario Emilio Delfino, Alberto Carlos del Rey, Clarisa Rosa Lea Place, José Ricardo Mena, Miguel Angel Polti, Ana María Villarreal de Santucho, Humberto Segundo Suárez, Humberto Adrián Toschi y Jorge Alejandro Ulla.

La lista de las víctimas fatales se completa con los militantes de la organización Montoneros Susana Graciela Lesgart de Yofre y Mario Pujadas. Al fusilamiento sobrevivieron Alberto Miguel Camps, María Antonia Berger y Ricardo René Haidar (todos desaparecidos luego sobre fines de la década del '70), quienes alcanzaron a relatar lo ocurrido el 22 de agosto de 1972.