Mones Ruiz y Alsina sin retorno

04/08/2010
Provinciales - Juicios que cambiarán el país
alternative
Una testigo dijo recordarlos de la cárcel por el odio y la furia que tenían para tratar a los presos. Además relató los estaqueamientos de Charo Muñoz y Moukarzel. Una presa tuvo un hijo por la violación del Gato Gómez. Desplante para Alsina

Stella Grafeuille, una de las sobrevivientes de la Cárcel de San Martín durante la dictadura militar describió como torturaban a las presas y dijo que de todos los militares de la penitenciaria recuerda claramente a Enrique Pedro Mones Ruiz y a Gustavo Adolfo Alsina por “el odio” y “la furia” que tenían para tratar a los presos durante la decimocuarta audiencia del juicio oral contra Jorge Rafael Videla, Luciano Benjamín Menéndez y otros 29 represores.

“En el caso de Mones Ruiz recuerdo el odio que tenia para tratarnos, su furia con la cual nos bailaba, por eso lo recuerdo, uno recuerda las cosas que mas daño ha hecho a la memoria” dijo.

Mientras a Gustavo Alsina a quien las mujeres apodaban "Remolino" recordó que lo llamaban de esta manera porque las "bailaba", esto es hacerles hacer ejercicios militares, durante horas hasta quedar exahustas.

También recordó el momento que se llevaron a Mirta Abddon de Maggi y a María Esther Tati Barberis y que nunca más regresaron momento en el que comenzó a ver que sus compañeras eran retiradas y no regresaban.“Cada vez que se abría la puerta de la reja no sabíamos a quien le podía tocar”.

Emocionada Stella relató una noche que se llevaron a Marta Rosetti de la celda y la volvieron a traer, esa noche sus compañeras de celda se alegraron, pero inmediatamente Marta les dijo que los militares le habían comunicado que al día siguiente la iban a volver a sacar para matarla.

“Esa noche ninguna durmió pensando en Marta. A la mañana siguiente vinieron a buscarla, la sacaron por el callejón de la cárcel, yo abrí mi ventana y la vi con las manos atadas y sin vendas, no lo vi a quien la llevaba porque preferí quedarme con la sonrisa de ella sabiendo que la llevaban a matar” dijo Stella.

Además contó con la voz quebrada por la emoción que la sonrisa  de Marta la acompañó durante todo su cautiverio y que ellas tenían una consigna en la cárcel que era sobrevivir.

“Ellos nos quisieron destruir, no pudieron físicamente pero querían destruirnos como seres humanos, querían volvernos locas y con la sonrisa de Marta y todas mis compañeras salimos adelante, no podíamos flaquear” sostuvo.

También relató como pudo ver el estaqueamiento  el 10 de Julio de María del Rosario CharoMuñoz y cinco días después en el mismo lugar el de René Moukarzel.

Aunque ella no pudo verlo en el de Charo Muñoz ambas fueron realizadas por Gustavo Alsina que en el caso de Moukarzel ingresó al pabellón de mujeres y les ordenó que abrieran las ventanas para que vieran lo que le podía pasar a cualquiera a partir de ese momento.

“Todas las situaciones fueron duras pero esa fue terrible, nos mirábamos y era con lo que nos dábamos fuerza, no queríamos llorar, no queríamos gritar, sabíamos que eso significaba que vinieran y nos mataran entonces continuamos con el silencio dándonos fuerza con la mirada y así pasaron las horas hasta que cerca de la medianoche se lo llevan a Rene Moukarzel”  dijo.

Stella Grafeuille fue detenida en un bar de la ciudad de Rió Cuarto el  22 de agosto de 1975 cuando tenía 17 años recién cumplidos. A los cuarenta y ocho días fue trasladada a la Cárcel de San Martín por el torturador de la D2 Miguel Ángel el gatoGómez donde permaneció hasta diciembre de 1976 momento en el que fue trasladada a Villa Devoto donde permaneció hasta 1980.

La violación del Gato Gómez

Stella Grafeuille relató que cuando fué trasladada de Río Cuaro a Córdoba, Miguel Angel "el gato" Gomez, el feroz torturador de la Dirección de Informaciones de la Policia de la Provincia de Córdoba violó a Yuyi Vercobich, otra de las trasaladadas, quien luego tuvo al hijo del torturador.

El desplante a Alsina

Gustavo Adolfo Alsina fué uno de los más feroces represores que actuaron durante la dictadura militar en la cárcel de de San Martín, conocida en aquel entonces como la Unidad Penitenciaria 1 (UP1).

Desde que comenzó el juicio oral en su contra, junto a Jorge Rafael Videla, Luciano Benjamín Menendez y otros 28 represores que investiga 31 asesinatos en esta dependencia carcelaria, Alsina insiste en alegar cada vez que un testigo lo involucra en hechos aberrantes. Sus declaraciones son extensas y al igual que otros represores como Mones Ruiz y Quiroga desacreditan a los testigos y niegan los hechos con divagaciones que intentan justificar el terrorismo de estado que azotó a la Argentina desde 1976 a 1983.

Cuando dio comienzo la decimo cuarta jornada del juicio Alsina iba a realizar una ampliación de su declaración luego que el día anterior un testigo lo implicara en torturas y asesinatos en la cárcel, todos los que estaban presentes en la sala incluyendo a muchos de los abogados querellantes se levantaron y se fueron dejando la sala casi vacia.

Ante la sala desierta, lo único que atinó hacer el represor fué decir "por consejo de mi abogado no voy a declarar". a continuación el público y los abogados reingresaron y la jornada continuó con la declaración de los testigos.