Cobardes
Durante la segunda audiencia del juicio oral y público que lleva adelante el Tribunal Oral Federal la expresión que utilizó cada uno de los ocho acusados en el juicio que se inició ayer por el funcionamiento del centro clandestino de detención "La Escuelita" en el batallón militar de Neuquén durante la última dictadura fue "no voy a declarar".
La decisión de no prestar declaración indagatoria fue compartida por el ex jefe del Batallón militar de aquel entonces, Enrique Olea; el ex jefe de inteligencia del Comando de la Sexta Brigada, Oscar Reinhold; del ex jefe de personal del mismo Comando Luis Alberto Farías Barrera y por el ex jefe de inteligencia, Mario Alberto Gómez Arena, al igual que el ex médico militar Hilarión de la Paz Sosa, los oficiales de inteligencia Jorge Eduardo Molina Escurra y Adolfo Sergio San Martín y el suboficial Julio Oviedo.
Los defensores de cinco de los imputados solicitaron al Tribunal que autorice la no concurrencia de sus defendidos a las próximas audiencias, a lo que las querellas plantearon que si no asisten a la sala permanezcan en instalaciones del Tribunal. El defensor oficial Eduardo Peralta solicitó a los jueces que se extremen las garantías de seguridad de los imputados ante manifestaciones realizadas ayer dentro del recinto por un grupo de asistentes al debate.
El juicio continuará el lunes próximo a partir de las 9 con el inicio de la ronda de testigos.
Un teólogo en el tribunal
El teólogo brasileño Leonardo Boff asistió hoy a la segunda audiencia del juicio contra ocho represores imputados de graves violaciones a los derechos humanos durante la última dictadura en Neuquén. En declaraciones formuladas en este lugar afirmó que; "estos juicios son el rescate de la dignidad humana que fue violentamente ofendida durante la dictadura militar con crímenes contra la humanidad".
Además dijo que "si se destruye esa mínima relación de humanidad no se puede construir una sociedad ni proyectar una convivencia que sea verdaderamente humana. Eso no puede ocurrir jamás y no se puede ocultar y olvidar sin más porque sería no honrar las víctimas" e indicó que se tiene que realizar sin venganza.
En comparación con las dictaduras de Sudamérica el teólogo consideró "los niveles que se han realizado en la Argentina tienen solamente una semejanza con los niveles nazistas".
Boff, de 69 años, es uno de los fundadores de la Teología de la Liberación en los años 60 y 70, censurada por el Vaticano está en Neuquén donde ofreció una charla en el aula magna de la Universidad Nacional del Comahue sobre la denominada "Carta de la Tierra", referida a los conflictos por el uso, la propiedad de la tierra y la contaminación global.