Volver a empezar
A tres jornadas de la conmemoración de un año más del fallecimiento del General José de San Martín (el conciliador y Padre de la Patria); la Legislatura de Córdoba en una polémica e impúdica sesión, permitió que el oprobio le ganara por goleada a la institucionalidad.
Luego de una jornada extensa cargada de idas y vueltas entre todos los actores de una triste película, la Unicameral finalmente decidió postergar por 21 días la designación del nuevo Defensor del Pueblo, tras la negativa por parte de la legisladora Modesta Genesio de Stabio de votar a favor del acuerdo “trasnochado” entre el oficialismo con un sector de la UCR para ungir al mestrista Mario Decara en reemplazo de Jessica Valentini.
La titular del bloque del Vecinalismo Independiente, quien llegó a la banca a través de una sumatoria “tramposa” con el Juecismo y después formó un espacio unipersonal, decidió votar en contra y por tal motivo no se logró alcanzar los dos tercios de los votos necesarios tal como exige la Constitución cordobesa para elegir el defensor de los derechos colectivos y difusos.
Por segunda vez consecutiva se posterga -como adelantó Cónclave Político- la designación de esta figura que contempla la Carta Magna que nació acotada por no tener legitimación procesal y a la luz de los hechos, divaga de manera dependiente del poder de turno.
La postulación de Decara fue producto de un acuerdo alcanzado entre un grupo de legisladores radicales encabezados por Hipólito Faustinelli y Miguel Nicolás que desoyeron las indicaciones provenientes desde el Comité Provincia, y el bloque Unión por Córdoba-Frente para la Victoria.
La negativa de Genesio de Stabio quien recibió numerosos aprietes telefónicos (ver cronología), impidió que parte del Radicalismo reuniera los votos necesarios (47) para elegir el nuevo Ombudsman. Esta situación derivó en la realización de una intempestiva reunión de Labor Parlamentaria y de ella nació la decisión de postergar el procedimiento antes de que sucumbiera el acuerdo entre oficialistas y un grupo de legisladores de la UCR.
En tanto, el bloque del Frente Cívico y Social festejó el bochornoso desenlace e insistió además con la ejecución de una Audiencia Pública para consultar a los ciudadanos las posibles candidaturas. En los próximos 21 días cada espacio político que así lo desee propondrá su postulante a Defensor del Pueblo. El final es más que incierto.
Cronología
Minutos antes de que finalizara la sesión ordinaria, antecediendo a la especial de nombramiento del Defensor del Pueblo, la legisladora Genesio de Stabio, planteó su mirada política acerca del Defensor del Pueblo, exigiendo con un proyecto de su autoría: legitimidad procesal y autarquía presupuestaria para el Ombudsman.
La intervención fue el “deja vú” de la historia que iba a ocurrir tras los cuestionamientos que planteó la vecinalista en su alocución con respecto a las designaciones funcionales a determinados sectores políticos, como ocurre en la actualidad. A esa altura, los dos tercios caían como el Glaciar Perito Moreno, al igual que el nombramiento de Mario Decara.
La incomodad reinó en los rostros, mentes y cuerpos de los artífices del acuerdo. Inmediatamente después del final del discurso de Genesio de Stabio, el Vicegobernador y titular de la Legislatura, Héctor Campana, pidió un cuarto intermedio insólito de 40’ previo a la realización de la sesión especial.
La “Cleto” versión cordobesa se dirigió a metros del despacho de Campana y comenzó su teléfono celular a vibrar como nunca. El más “conmocionarte” habría sido el del líder del Frente Cívico y Social, Luis Juez. Según fuentes calificadas, el verborrágico dirigente habría insinuado que si votaba a favor del acuerdo entre oficialistas y algunos radicales, harían “bajar” algún funcionario del Ejecutivo Municipal al Concejo Deliberante para que su hijo Jorge dejase la banca en ese cuerpo deliberativo.
La “Titina”, no se privó de nada y escucho todas las “propuestas y ofertas” habidas por haber. Incluso minutos después del llamado de Juez, fue llevada del brazo por un asesor del vicegobernador Campana, hasta el despacho de su mujer, Belén Cocciolo.
Al regresar al recinto, la legisladora se topó con el juicista Rodrigo Serna, con quien salió nuevamente del recinto y habría escuchado otra “contraoferta” del juecismo.
Según fuentes confiables a la que tuvo acceso Cónclave Político, la legisladora habría asegurado la noche anterior a la realización de la sesión especial, que no iba a votar a favor del nuevo Ombudsman con un Radicalismo dividido, cosa que finalmente ocurrió y de allí el “principal” motivo de su posición final. Toda la expectativa se traslada hasta el 10 de septiembre. En tanto, todos quedaron Decara!!!