Timerman pidió no politizar el conflicto

23/07/2010
Nacionales - Conflicto por las Papeleras
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El Canciller afirmó que el tema de la pastera "no debe politizarse" ya que son "los científicos" quienes deben determinar si la planta contamina el Río Uruguay y ratificó la voluntad de Argentina de llegar a un consenso para resolver el problema

El Canciller Héctor Timerman aseguró ayer que el diferendo entre Argentina y Uruguay por la pastera sobre el Río Uruguay "no debe politizarse" porque son "los científicos" quienes deben determinar el impacto que tiene la actividad industrial de la planta de celulosa sobre el medio ambiente de la región.

"Desde el inicio del diferendo siempre hemos dicho que estamos hablando de un tema de control ambiental. Sigo pensando igual. No es un problema político y no debemos politizarlo", dijo el titular de la cartera de Relaciones Exteriores, según publica en Twitter.

Agregó que por ese motivo el diferendo "debe resolverse dejándolo en manos de científicos que estudien y monitoreen el impacto en el Río Uruguay de las actividades industriales y agrícolas que se desarrollan en ambas márgenes del río".

"Hemos decidido abrir al control científico, y sólo científico, a todos los establecimientos industriales y agrícolas que estén sobre ambas márgenes del Río Uruguay y en primer lugar la planta de Botnia-UPM, así como aquellos que se instalen en el futuro", señaló Timerman.

Recordó que en la reunión que mantuvo con su par de Uruguay, Luis Almagro, se acordó que ambas partes se tomarían 48 horas "de reflexión", plazo que concluyó ayer a las 18 horas.

Dijo también que tras el fallo del Tribunal Internacional de La Haya y después de la declaración en el Palacio de Anchorena, deben dar "instrucciones a la CARU sobre como proceder a cuidar el medio ambiente".

Justamente, hace unas semanas Argentina presentó una propuesta que engloba al fallo de La Haya y la declaración de Anchorena y que "se enmarca en el espíritu de hermandad de ambos pueblos", consignó el canciller argentino.

"No pedimos nada que no estemos dispuestos a ofrecer. La posible contaminación del Río Uruguay no afecta a un sólo país. Sus efectos no respetan fronteras ni necesitan pasaportes. Por eso, a pesar de que el fallo de La Haya ordena monitorear sólo el funcionamiento de la planta de Botnia-UPM, Argentina ofrece extender el mismo control a todo el río y a ambas márgenes", indicó.

Finalmente, aseguró: "Brindemos un ejemplo de cooperación en el cuidado de nuestro medio ambiente y trabajemos juntos para obtener nuevas fuentes de desarrollo económico que generen trabajo digno y una mejor calidad de vida a todos, uruguayos y argentinos".