Así asesinaron a Bauducco

23/07/2010
Provinciales - Juicios que cambiarán el país
alternative
Fermín Rivera presenció la secuencia completa de cómo el Cabo Perez lo asesinó con la veña de Alsina. Un relato escalofriante que terminó por sentenciar a Perez y Alsina

Fermín Rivera fue secuestrado en 1974 y obtuvo la libertad el 30 de noviembre de 1983, diez días antes del regreso de la democracia. Pasó por una decena de centros clandestinos de detención, fue torturado hasta quedar hemipléjico y presenció entre una infinidad de atrocidades el cruel asesinato de Raúl Augusto Bauducco ejecutado por el Cabo Perez por orden de Alsina en la Unidad Penitenciaria 1, conocida como Cárcel de San Martín.

En una declaración que se extendió por más de cuatro horas y debió pasar a un cuarto intermedio hasta el martes a las 9:30 horas, Rivera relató como el 5 de Marzo de 1976 llegaron los militares y sacaron a todos los presos políticos al patio de la cárcel donde había soldados apostados.

Desde las ventanas del pabellón ocho que estaban cerradas con postigones de madera podían ver gran parte del patio entreabriendolos y usando como espejo parte de hojitas de afeitar muy pulidas con dentífrico sostenidas por una pajita con lo que lograban sortear la barrera de esos postigones, lo que Luis Miguel Baronetto describió como el “periscopio” en su declaración el pasado 2 de Julio.

En el patio, los presos estaban con las manos en alto y de cara contra la pared mientras el Cabo Miguel Ángel Perez pasaba con un bastón de goma en la mano derecha y una pistola en la mano izquierda golpeándolos y pidiendo que gritaran “viva el ejército”.

Al llegar donde estaba Bauducco le pegó y se detuvo en su lugar al advertir que tambaleaba y que sacó una mano de la pared para tomarse donde lo habían golpeado. Por esto el Cabo Perez le da la orden que vuelva a ponerse contra la pared mientras lo golpeaba.

Como Bauducco ya estaba muy débil se le aflojaron  las piernas y se arrodilló, momento en el que Rivera observó como el Cabo Perez se dirigió hacia la entrada del pabellón donde estaba el teniente Gustavo Adolfo Alsina y luego de intercambiar unas pocas palabras y de que Alsina asintiera con la cabeza, Perez volvió donde estaba Bauducco y le ordenó que se parara, Bauducco se dio vuelta y lo miró a la cara, enfurecido el cabo le dijo que si lo volvía a mirar lo mataba.

Esta situación se repitió dos veces más. Bauducco medio arrodillado apoyado con una mano en la pared se dió vuelta por última vez y lo miró a la cara por lo que el Cabo Perez le pegó un tiro de frente en la cara  y cayó muerto.  Su sangre empezó a correr  por una canaleta que había en el piso que seguía la línea de la pared en la que los presos estaban apoyados por lo que esa sangre fué vista correr por varios de ellos.

Rivera contó que después vio como sacaron el cuerpo a la rastra dos empleados de la penitenciaria  y que en el momento en el que Alsina y Bauducco hablaron abrió un poco más los postigotes lo que le permitió observar el asesinato.

Raúl Augusto Bauducco nació el 13 de enero de 1948 en Río Cuarto, provincia de Córdoba, cuando lo asesinaron tenía 28 años, estudiaba Ciencias de la Información en la Universidad Nacional de Córdoba y militaba en el PRT-ERP.

Fue detenido en 1975. Su mujer, Dora Caffieri también fue detenida y llevada a la UP1 mientras esperaba el hijo de ambos. El niño nació el 6 de marzo de 1976 en la cárcel. Se llama Diego y hoy estudia música en una universidad norteamericana.